
Pancho Guerra en La Isleta
El pasado 11 de junio de 2008 se cumplieron los 100 años del nacimiento de Pancho Guerra y con motivo del centenario se está llevando a cabo una serie de actos para recordar su figura. La Fundación Canaria Pancho Guerra viene trabajando para que se recupere el lugar que le corresponde en la literatura canaria.
Pancho Guerra, escritor dado a los cuentos, el teatro, la novela, la poesía, la canción popular, el estudio de la lexicografía y, por igual, periodista, contribuyó de forma reveladora y típica a la percepción general de canariedad, porque en su obra se reconoce la raigambre del espíritu popular, el pensar, sentir, decir y hacer canarios.
Entre otros textos, escribió Los cuentos famosos de Pepe Monagas (1948), aunque una gran parte de su obra literaria se desconoce.
Hermano de D. José Guerra Navarro, el médico de los pobres del Puerto de La Luz y La Isleta, Pancho Guerra constituye un patrimonio cultural de todos los canarios y todas las canarias. De modo particular, de los isleteros e isleteras. Pues de nuestro barrio , del Puerto y de su gente hace mención, en su obra, en bastante ocasiones. Por ello, no puede quedar en el olvido y recordado sólo en la nostalgia.
La Tertulia Isletera, en colaboración con el Real Club Victoria, homenajea su persona y obra. Disfrutando, el Viernes 13 de Noviembre de 2009, de un rato agradable de teatro, música y poesía, cantanto en su nombre, una vez más, una de sus canciones, probablemente la más conocida del cancionero popular isleño y la que nunca falta en ninguna fiesta popular: ¡Somos costeros!
ALGUNAS ALUSIONES A LA ISLETA Y AL PUERTO EN “LOS CUENTOS FAMOSOS DE PEPE MONAGAS” DE PANCHO GUERRA

Así como una hora antes del albita, cuando aún se emperraba el oscuro sobre las requemadas piconeras de las Isletas, cuando todavía roncaban, como bardinos de mal tabefe, los tempraneros y crudos habitantes de la Manigua, ya tenía todas sus velas envergadas y puestas al viento zaragatero de la madrugada el Mariquita Candelaria, pailebot costero de sorroballada trapajería y soliviantado caminar de alpispa.
DE CUANDO PEPE MONAGAS ESTUVO EN EL VELORIO DE DUELO DEL MESTRE ROSENDO, EL DE ISABEL
-- ¡Pabila, arpa vieja! – gritó al penco al tiempo que trepaba y echaba mano del rebenque --. Tenemos que dí al Muelle Grande, a ver si cae un carreto de jijos de la Gran Bretaña.
DE CUANDO PEPE MONAGAS TUVO UN REVUELILLO CON UN NEGRO
Pepe se enterró la cachorra y se subió la solapa, como si viniera en uno de los antiguos entierros del Puerto, trasponiendo como un gato al amparo de la algarabía que se levantó.
DE CUANDO PEPE MONAGAS TUVO UN FUERTE GALLO, DEL CASTÍO DE LOS CUCARACHOS
…Al principio, cada avecica trabaja por su cuenta, como la gente del cambullón.
DE CUANDO PEPE MONAGAS, PAJARERO DE OCASIÓN, LE VENDIÓ A MAESTRO ANTONIO SANTANA,
CARPINTERO EN LA MARINA, UN PINTO SOSPECHOSO
De vez en cuando se levanta del Confital una brisita liviana, remonta como una cometa las escaleritas y San Lázaro y con paso de gato arrima a los pasajes esos.
DE CUANDO PEPE MONAGAS TRINCÓ, EN UNA CALLE CAÑÓN, UN CATARRO DE TIRAFONDO
Cuando medio se equilibró, Pepe se dijo: “Pensé que diba pa mi casa y ahora resulta que voy pa Tenerife. ¡Porque a mí no me digan que esto no es el correíllo virando La Isleta…!”
DE CUANDO PEPE MONAGAS AGARRÓ UNA SOBERANA CHISPA, POR MAGUA DE SU RISCO DE SAN NICOLÁS QUERIDO

Cuando Dominguito el de la Audiencia recobró el conocimiento en la Casa de Socorro del Puerto, a las dos horas corridas, dicen que dijo: “Pa mí que me habían puesto arriba del pien la casa de don Bruno”.
DE CUANDO PEPE MONAGAS TUVO QUE VER CON EL PLEITO MATRIMONIAL DE FLEITAS EL TIENDERO Y CARMITA LA COSTURERA
Y un día viajando del Puerto a Lan Parma en una estibada guagua, le brincó sobre el durez de la mollera la solución definitiva: compraría un “carro” y le sacaría pesetitas yendo y viniendo de la Plaza al Muelle Grande. “La gente tiene que dir allá –se razonó—y volver p´acá a comer… Esto es asunto.”
DE CUANDO PEPE MONAGAS VIAJÓ EN LA GUAGUA CARRAQUIENTA DE AGUSTINITO EL MAJORERO
Asomó comadre Soledad al patio y lo vio llegar con más repiqueteo y más alegre que un remolcador de La Naval. “Ay, tal desgrasia, quería de mi arma, que ya la agarró otra vuerta!” El escándalo se oyó desde El refugio a los Poyos del Obispo.
DE CUANDO A PEPE MONAGAS LO JERINGÓ LA FALTA DE CALDERILLA
El jeridero de gente por ese Bravo Murillo abajo y en timbeques y cafetines, daba miedo. También se meneaba especialmente la carretera del Puerto y el Puerto mismo. En el que fue teso de fútbol del Muelle Grande… Se iban a partir el pecho y los tobillos aquellos cheches de lo que la prensa local llamaba en sus artículo serios “deporte balompédico”: el Marino… “¡serenidad, Marinooo!” –y el Victoria--, “¡arriba de ellos, Victoriaaa!”… Tres punterazos le valieron al Victoria tres goles como la casa de don Bruno… Dispuesto a olvidar el desastroso domingo, Pepe Monagas entró con la quilla en los cafetines de la Manigua.
DE CUANDO PEPE MONAGAS VIAJÓ EN LA GUAGUA CON UNA SEÑORA MÁS BIEN FEONA
Muelle Grande

Los isleños cincuentones tal vez se acuerden de un viejo cantarcillo que se entonaba en la Ciudad por los tiempos de las primeras guaguas, cuando aún iban y venían de Lan Parma al Puerto los amarillos tranvías ciudadanos con sus remeneantes remolques. Decía así el susodicho cantarcillo: “En la carretera´l Puelto—oí una vos que desía--¡qué desgrasiada es la guagua—que achoca con el tranvía!”
DE CUANDO PEPE MONAGAS VENDÍA UN LÍQUIDO QUE ENGORDABA EN CUESTIÓN DE MINUTOS
…Cuando la lucha era regional y venían desde la isla Picuda, tirando de correíllo y a partirse los goles, el pecho y las canillas, el Hespérides, el Club Deportivo Tenerife y el sétera.
…Entonó ese veneno: “Dos cosas tiene Canaria—que no tiene Tenerife--: la playa de Las canteras—y el torreón de la Siser.”
DE CUANDO PEPE MONAGAS GANÓ UN MANO A MANO DE COPAS FUERTES
Por encargo muy encargado de Soledad. Pepe anduvo vigilando cuanto barco de Cuba recalaba en La Luz. Un día saltó Pablo. No traía ni donde caerse muerto, y a pesar de ello venía de un fachento que daba de cara.
DE CUANDO PEPE MONAGAS RECIBIÓ DE LA HABANA A SU CUÑADO PABLO CABRERA
…Un burro de nada, más menudo que un pírgano, cabizbajo como la cabecera de un intierro del Puerto, y con tanta matadura por las ancas…
DE CUANDO PEPE MONAGAS ANDUVO GITANEANDO CON UN BURRO MÁS VIEJO QUE EL CAMINO DEL PUERTO
Es un domingo risueño y deportivo. Ha habido gallos de gran casteo en Viera y Clavijo y pelota de populares en el Muelle Grande. El jeridero por las calles y en cafetines y timbeques da miedo. Monagas ha ido al Puerto porque juega el Marino.
DE CUANDO PEPE MONAGAS VENÍA DEL PUERTO EN EL TRANVIA

EL TRANVIA
Carnavales. ¡Vemería, aquellos Carnavales isleños empalmados y más parranderos que un ventorillo conejero de La Naval!
DE CUANDO PEPE MONAGAS TUVO UN DIRETE CON UN TARTANERO
Cierta vez… Era la fiesta de la Naval y estaba ese Puerto y particularmente ese Muelle Grande que se tira una naranja y no llega al suelo. Un genterío iba y venía, se embarcaba, compraba pota asada, se partía el espinazo bebiendo ron y cantando isas al estilo conejero.
DE CUANDO PEPE MONAGAS SIENDO GUARDIA, HIZO UN TRATO CON MANUEL, RATA PELÚA
Fiesta en el puerto. Y de la Naval, nada menos. El pueblo rompe zapatos a plazos por las calles de maipés de la manigua… Y arriba, en la plaza del Carmen, metida el ancla hasta las corvas y las ganas hasta el fondo de los garrafones… Dando tumbos acaban a orillas del muelle.
DE CUANDO PEPE MONAGAS SE FUE A PIQUE EN LA FIESTA DE LA NAVAL
Forillo representando un aspecto del viejo muelle de La Luz, en el puerto principal de Gran Canaria, “sobre el sonoro Atlántico”. Asoma la popa de un Yeoward. Al fondo se ven un pedazo de mar, cielo y las montañuelas de La Isleta
DESCRIPCIÓN DEL DECORADO DEL ENTREMÉS “¿NO FUMAS, INGLÉS” 0 “EN EL YOVAR LLEGÓ UN CHONE”
Obras Completas I: Los cuentos famosos de Pepe Monagas .
Excma. Mancomunidad de Cabildos de Las Palmas. Plan Cultural, 1976.
Ilustraciones y Fotos: FEDAC y otros.
La Tertulia Isletera
La Isleta, 10 de Noviembre de 2009
sábado 24 de octubre de 2009